Guía para comunicar una salida a bolsa: 5 pasos clave

salida a bolsa

La salida a bolsa de cualquier compañía suele ser un hito trascendental en su trayectoria y  marca un antes y un después en la evolución de su negocio. Más allá de la repercusión corporativa que tiene el estreno en el parqué, cualquier salida a bolsa es una oportunidad para elevar la visibilidad del negocio y construir una buena reputación e imagen de marca.

Hay que tener en cuenta que, de cara a comunicar una operación tan importante para el devenir de la compañía, más allá de conocer todos los conceptos y agentes económicos implicados, el primer paso será diseñar una estrategia ad-hoc que contemple cada escenario antes, durante y después del toque de campana, pues de ello dependerá la acogida en el mercado y su valor a largo plazo. Sin olvidar que cada movimiento cotiza.

No obstante, a continuación compartimos 5 pasos clave que tener en cuenta cuando nos adentramos en una operación de este tipo:

Paso 1. La empresa debe liderar la comunicación de la salida a bolsa

press reporter fallowing leads case

Si bien el mercado tiene sus propios canales de comunicación (hechos relevantes, registros oficiales, diferentes publicaciones…), que los medios consultan habitualmente, nada garantiza que realmente esas informaciones sean recogidas por la prensa o incluyan los mensajes más corporativos como el por qué de la operación en este momento, qué se quiere conseguir, hacia dónde evoluciona el modelo de negocio, etc.

Paso 2. Identificar los hitos informativos del proceso

De cara a diseñar esa estrategia efectiva para construir valor e imagen de marca, además de generar expectación en el mercado en torno a la futura cotizada, lo primero que deberemos plantear será qué momentos pueden ser informativamente relevantes.

En el marco de los diferentes pasos que conlleva el proceso de salida a bolsa. Los más evidentes serán el refuerzo o la preparación de la compañía para este hito, contratos que visibilicen el crecimiento del negocio, la intención de convertirse en una empresa pública, el registro del DIIM o folleto informativo de incorporación al mercado, etc.

Paso 3. Complementar la información regulatoria con narrativa corporativa

La información que emite el regulador no basta. Hay que contextualizar y explicar la mera comunicación estrictamente obligatoria que exigen los reguladores. En este sentido, siempre sumará la revisión de los Hechos Relevantes que se publican, la explicación de cada movimiento de interés mediante nota de prensa o entrevistas en medios de comunicación que aclaren el porqué de la salida a bolsa, el plan de negocio y el equity story, entre otras posibilidades. Todas estas acciones darán empaque y trascendencia al proyecto corporativo.

Paso 4. Aprovechar el impacto mediático del toque de campana

Cualquier ‘toque de campana’ siempre va a acaparar interés mediático y ese será momento para desplegar todas las armas. En este sentido, conviene acompañar siempre la preparatoria y el propio día D con mensajes corporativos estratégicos que definan hacia dónde va la compañía, por qué es un proyecto en el que merece la pena invertir. Esto siempre generará expectación e interés en torno al valor.

toque de campana_salida a bolsa

Paso 5. Mantener la comunicación en el aftermarket

Una vez la empresa empiece a cotizar, conviene no olvidarse del “aftermarket” y alimentar posteriormente el ruido mediático, convirtiendo el inicio de la cotización en el punto de partida sobre el que continuar construyendo reputación de marca, sin olvidar que cada movimiento cotiza (resultados, posibles crisis comunicativas, valoración de la acción…)

Conclusión: la comunicación como palanca de valor en el mercado bursátil

En definitiva, comunicar una salida a bolsa implica mucho más que cumplir con los requisitos informativos del regulador. Requiere diseñar una estrategia que permita trasladar al mercado el propósito de la operación, reforzar la confianza de inversores y grupos de interés y proyectar una narrativa corporativa coherente con la evolución del negocio.

Desde la preparación previa hasta la etapa posterior al debut bursátil, cada hito representa una oportunidad para construir reputación y posicionar el valor de la compañía a largo plazo. Porque, en un contexto donde cada movimiento cotiza, una comunicación estratégica puede convertirse en un elemento diferencial para consolidar la credibilidad y el atractivo del proyecto empresarial.

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