Búsqueda constante de nuevos formatos, más atención al desarrollo de contenido atractivo y máxima relevancia de la RSC

La agilidad y capacidad de adaptación demostradas por las Fintech e Insurtech durante la pandemia ha hecho que las empresas más tradicionales del sector, como pueden ser las entidades de banca privada o las relacionadas con las inversiones inmobiliarias o el real estate, pongan el foco en la tecnología.

Con ese escenario como base, las claves para el 2021 se pueden sintetizar en: máxima relevancia a la responsabilidad social corporativa (RSC) y la inversión de acuerdo a criterios ASG (ESG por sus siglas en inglés: medioambiente, sostenibilidad y gobernanza) y más atención al desarrollo de contenido atractivo para los que la búsqueda de nuevos formatos y soportes será constante. La inversión en desarrollo de estrategias digitales de contenidos ganará aún más peso.

Gran parte de esos contenidos estarán enfocados a los objetivos adoptados por la empresa tanto en gobierno corporativo, como en medioambiente y sostenibilidad, y su cumplimiento, sobre todo si además promueven la inversión teniendo en cuenta criterios de ASG. No obstante, la saturación de información “sostenible” está generando cierto rechazo y por ello habrá que incorporar la creatividad para lograr destacar, no solo por los buenos datos, sino por la frescura y originalidad con la que se transmite la información.

Los medios, los consumidores y los clientes en general, serán jueces implacables ante la actuación de las empresas y los departamentos de comunicación y de sostenibilidad jugarán un papel relevante. Las compañías que se dediquen al greenwashing se enfrentarán a graves crisis de comunicación.

Sofisticación de los formatos

Las empresas del sector están aprovechando sus espacios laborales para desarrollar sus propios estudios de grabación. Ya no basta una newsletter mensual, es necesario un contenido -ya sea visual, audiovisual, escrito o interactivo- de gran calidad, atractivo y una estrategia de segmentación apoyada en datos.

Asimismo, con la virtualización de los encuentros presenciales y las Juntas Generales de Accionistas se incrementará aún más la exigencia en la planificación, organización, gestión y comunicación de estas reuniones.

Todo ello también traerá una gran inversión en tecnología para reformar la que se ha convertido en su flagship store: la web. Así como en el pasado se modernizaron las oficinas bancarias, llegará la transformación de las webs de entidades financieras y servicios de inversión, mejora de apps, realidad virtual e inversión en la experiencia del usuario para que pueda ser tan personalizada y digital que la necesidad del cliente por tener cierto contacto presencial sea mínimo y básicamente solo motivado por requisitos legales. La usabilidad de las apps, será casi tan relevante como las comisiones y las ofertas de producto. La frontera entre las entidades tradicionales y las nativas digitales se acorta.

Teniendo en cuenta todo esto ¿Cómo diferenciarse? Para impactar, cuando hay saturación de información a través de diferentes canales, es necesario poner en el centro la creatividad, pero respetando siempre la misión y visión de la empresa.

Laura Díaz Bettarel | Directora de la División de Comunicación Financiera de Evercom

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